Muchas personas imaginan la depresión como alguien que llora todo el día.
Pero a veces se presenta de otra manera.
Falta de energía. Pérdida de interés.
Cansancio constante. Dificultad para disfrutar. Sensación de estar funcionando en automático.
Y como desde afuera puede no notarse, muchas personas pasan mucho tiempo sintiéndose mal antes de pedir ayuda.
No siempre es tristeza. A veces es la sensación de haber perdido el entusiasmo por la vida.