A veces la ANSIEDAD se ve así:
- pensar demasiado todo
- dificultad para relajarse
- necesidad de controlar
- cansancio constante
- miedo a que algo salga mal
- dormir pero no descansar
- sentir que tu cabeza nunca frena
Muchas personas creen que su ansiedad “no es tan grave” porque siguen funcionando, trabajando, estudiando, cumpliendo.
Pero vivir en estado de alerta todo el tiempo también agota.
No hace falta tocar fondo para pedir ayuda.